Por qué utilizar un outliner para pensar

Un outliner es una herramienta fantástica para aterrizar, estructurar y ordenar tus pensamientos fuera de la nebulosa de tu cabeza.

Por qué utilizar un outliner para pensar
Photo by Belinda Fewings / Unsplash

Utilizar un outliner, es una solución para pensar mejor, reducir la divagación y ayudarte a estructurar tu propio hilo de pensamiento.

Mucha gente lo descarta de inicio, porque no ve claras las posibilidades de esta forma de trabajar. Ver un texto lleno de puntos al inicio de párrafos parece visualmente confuso y, sin explicación previa, un sinsentido. Después de todo, siempre puedes escribir un texto largo en el que ir desarrollando tus ideas.

Sin embargo, el uso de un outliner podría proporcionarte muchos beneficios a la hora de encarar un texto nuevo, crear un plan, una argumentación o simplemente para aclarar ideas.

Cómo un outliner hace aterrizar el pensamiento

El pensamiento no es un proceso lineal, pero necesitamos estructura para darle forma y sacarlo de la cabeza.

Cuando piensas en un tema, la forma más rápida en la que tienes acceso a esa información es una especie de nebulosa de puntos, aparentemente, inconexos. En realidad, cada pensamiento sigue a otro, cada acción a la anterior. Es escribiendo que los puedes conecta.

El editor, como haría un buen coach, lo que va a hacer a través de su estructura, es simplemente ayudarte a crear un hilo para que puedas seguir tu propio tren de pensamiento. Eso lo consigues a base de descomprimir, divergir o converger, reordenar, esquematizar.

Qué es un outliner

Perfilador o estructurador son dos de las traducciones traducciones que encuentro. La segunda me gusta más. Pero para esto artículo, como por todas partes encontrarás el nombre en inglés cuando busques información, me vas a perdonar el anglicismo por todo el texto.

Un outliner es un tipo de editor de texto cuyo enfoque principal es el de tratar la información de manera esquemática y jerárquica.

Esto es perfecto cuando tienes ideas en la cabeza pero necesitas darles forma o aterrizarlas. Es fácil llenar páginas y páginas de divagación para explicar algo, pero de esa manera también es fácil perder el hilo, dejar ideas atrás o cambiar de rumbo sin darte siquiera cuenta.

Estructura y jerarquía

En un outliner las ideas, los puntos, se estructuran en forma de árbol.  Es decir,  a partir de cada idea, puedes crear ramificaciones de varios niveles. Uno trabaja descomponiendo puntos partiendo de planteamientos anteriores.

Forzar una jerarquía reduce la dispersión y hace más sencillo plantear conclusiones y conexiones entre puntos de un razonamiento o las partes de un texto.

Te pongo un ejemplo.  Para escribir este artículo, yo he hecho primero un esquema básico con todas las ideas principales que quería tratar. Esto me permite plantear y reorganizar esas ideas, dividirlas en secciones, cambiar el orden de algunas y plantear.
En esta imagen puede ver gráficamente a qué me refiero.



¿Y tú? ¿Has trabajado alguna vez con un editor que utilice este formato de outliner?

Si lo habías descartado por pereza o desconocimiento, si estás en desacuerdo con algún punto o te gustaría que profundizase más en cómo puedes utilizar este tipo de herramientas, puede conectar conmigo en Twitter y lo podemos plantear.